El caos hoy reinante en la hermana nación de Venezuela y en
la lejana Ucrania, nos aporta algunas lecciones que haríamos muy bien en
aprender… ¡Urgentemente!
Disolviendo los Estados Nacionales pedazo a pedazo…
En primer término, el caos que hoy sufren estas dos naciones no es
ninguna excepción ni algo nuevo. A lo largo de la última década, hemos
visto estas mismas escenas trágicas con distintos matices, y con mayor o
menor intensidad, en otras naciones: Libia, Egipto, Irak, Siria,
Afganistán, Mali, Tailandia, Chile, Brasil, Argentina; incluso en la
Unión Europea. Ello nos indica que estamos ante un fenómeno que tiene
innegables raíces en común.
En segundo término, no caigamos en el error de pensar que esto
refleja luchas ideológicas entre sectores de la población, por más que
los multimedios globales a menudo insistan en darles ese tinte. Los
pueblos trabajadores de todo el mundo hoy anhelan cosas similares, por
lo que es mucho más lo que los une en hermandad, que lo que los separa
en conflicto social.
En rigor de verdad, lo que hoy vivimos es un gigantesco y certero
ataque por parte de los Dueños del Poder Global – de características
eminentemente privadas y supranacionales – en contra de todos los Estados Nacionales Soberanos y sus respectivos pueblos trabajadores.
Por supuesto, ese ataque no golpea a todos por igual, ni al mismo
tiempo, ni de la misma manera. En cada caso, viene “hecho a la medida”
de las necesidades de los poderosos de este mundo que instigan y
controlan todo este proceso planetario. Ellos necesitan que algunos
Estados se mantengan vivitos y coleando por un buen tiempo más para que
sirvan a sus intereses: Estados Unidos, el Reino Unido e Israel, por
ejemplo; en nuestra Región: Colombia, México y Chile…
Contrariamente, en ciertos otros Estados que les generan grandes
molestias, vemos como instigan el caos, la guerra civil, invasiones y
destrucción. Así es en Irak, Afganistán, Libia, Egipto, Siria y
Palestina, hoy sumidos en el caos. Estos, a su vez, conforman etapas o
pasos de posicionamiento en el camino hacia venideros mega-conflictos
que los Dueños del Poder buscan ante Irán, China y Rusia que hoy se
oponen crecientemente a los atropellos occidentales en Europa, Asia y
Medio Oriente.
Como dijera el diplomático norteamericano Richard N Gardner hace 40
años en artículo publicado en la edición de abril 1974 de “Foreign
Affairs’, publicación oficial del CFR (Council on Foreign Relations – el
Consejo de Relaciones Exteriores, un poderoso banco de cerebros al
servicio de los Dueños del Poder Global), “…el Nuevo Orden Mundial
deberá construirse de abajo hacia arriba, en lugar de arriba hacia
abajo… pues un ataque final alrededor de la soberanía nacional
erosionándola pedazo a pedazo dará muchos mejores resultados que los
anticuados asaltos frontales…”. ¿El título de aquél artículo? “El duro camino hacia el nuevo orden mundial…”.
Lo que hoy vemos en Venezuela y Ucrania debe entenderse entonces como
parte de este amplio proceso mundial de “ataque alrededor de la
soberanía nacional para erosionarla pedazo a pedazo”.
Entendámoslo bien: a los poderosos de este mundo poco les importa
cualquier consideración de tipo ideológica. Sólo les interesa verificar
el nivel de servidumbre y funcionalidad que los gobernantes que logran
imponer en cada país estén dispuestos a desempeñar a favor de los
intereses de los Dueños del Poder Global.
Eso no siempre significa necesariamente que esas naciones víctima
estén siempre en manos de traidores conscientes de sus desvaríos.
Aunque en algunos casos suele ser así, en la mayoría de los casos se
trata de gobernantes insondablemente ignorantes, desatentos,
ambiciosos y usualmente corruptos, que lisa y llanamente no entienden la
enorme peligrosidad del mundo en el que vivimos.
Ambiciosos ególatras amorales que no perciben – ni mucho menos
comprenden – cuáles son los enormes peligros y poderosos enemigos que
acechan a todos los países. Como decía Sun-Tzu hace más de 2.500 años:
quiénes no perciben la existencia de un enemigo, no se defienden de él….
¿¡Y qué mejor manera de ganar una guerra que contra una víctima que ni siquiera atina a defenderse!?
Se trata de los modernos gobernantes mediocres e insulsos que se
convencen que para gobernar bien basta con asumir como propia alguna
fórmula mágica como panacea política integral: sea algún librito con “la
constitución”, o los ejes de alguna ideología absolutamente perimida
como el marxismo, o vivir de recuerdos del Gran Líder muerto, o repetir
discursos vacuos y estúpidos acerca de “la democracia” o algún
inexistente “modelo de inclusión”; por supuesto siempre ante los ¡Vivas!
de los chupamedias aplaudidores profesionales de turno.
Venezuela
Nadie duda que Hugo Chávez fue un presidente y líder nacional
excepcional: carismático, intuitivo, valiente, lúcido y pragmático.
Pero eso no quita que no se haya equivocado – ¡y muy feo! – en temas
fundamentales.
El más fundamental de ellos quizás haya sido el haber abandonado un
sano nacionalismo bolivariano de origen centrado en la soberanía no sólo
territorial sino cultural e intelectual, para reemplazarlo por el
camino más expedito de abrazar un ideologismo marxista “a la cubana”
que no sólo no sirve para resolver los grandes problemas nacionales,
sino que – peor aún – desde sus propios mentores fundadores encarna una
mentalidad totalmente ajena a nuestras tradiciones cristiana y
occidental.
Al darle a su proyecto nacional un tinte abiertamente ideológico –
marxista en este caso – Hugo Chávez produjo una escisión y quiebre
social en la sociedad venezolana. Olvidó que uno de los bordes de
quiebre más agudos y peligrosos en toda América Latina es aquél que
pretende imponer la dicotomía entre “socialismo marxista o capitalismo
yanqui”, cuando en rigor de verdad en el largo plazo ambos han
demostrado ser dos caras de una misma moneda. Y esa moneda es la del
César moderno globalizado, hoy íntegramente controlada por los Dueños
del Poder Global.
Esta lucha ideológica ha generado enormes cuotas de violencia y caos a
lo largo de más de 50 años en toda nuestra región, desde Méjico,
República Dominicana y Cuba hasta Argentina, Bolivia y Chile. Así que, ¡peligroso juego en el que Chávez metió a Venezuela!
Se nota que poco aprendió de la gran y simple lección que pretendió
dar el presidente argentino Juan Domingo Perón a todo el continente,
cuando recomendaba a los pueblos lúcidos y soberanos esta clara praxis
política: “Ni yanquis, ni marxistas: ¡Peronistas!”,que no era otra cosa
que una manera simple y llana de decir: “muchachos: ¡piensen con el
cerebro propio y no con el ajeno!”.
Mas en esto hasta el propio Juan Perón fue derrotado. Usurpando su
nombre, tránsfugas ideológicos sacrificarían a la propia Argentina ante
los yanquis usureros con las infames “relaciones carnales” entre Carlos
Menem y George Bush en los años 90, y una década después ante los
mastodónticos marxistas socialdemócratas de Néstor y Cristina Kirchner,
la “Cámpora”, las “Madres” de Bonafini, Shoklender, Verbitzky y Kunkel!
Pero volvamos a Venezuela: Chávez era Chávez, y en cuestiones
políticas tenía muy buena muñeca y discurso persuasivo. Supo y pudo
“manejar las cosas” con gran habilidad…
Lástima que hoy Chávez esté muerto… y su delfín, Nicolás Maduro, no
le llega ni a los talones. Pero hoy le toca a Maduro lidiar con las
consecuencias catastróficas – y por demás totalmente innecesarias – de
esa lucha ideológica heredada de Chávez.
Seguramente, sin quererlo y debido a su propia incultura y carencia de entendimiento de cómo funciona realmente
el Poder Global en nuestros días, a lo largo una docena de años en el
gobierno Hugo Chávez terminó armando la bomba social que hoy le explota
en la cara a Nicolás Maduro.
Y si don Nicolás cree que va a superar este caos hoy reinante en su
país – en el que sin lugar a dudas la CIA norteamericana, el Mossad
israelí y los multimedios globales toman enorme ventaja a río revuelto –
mostrando su pequeñita “constitución bolivariana” cada vez que hace
algún discurso en cadena nacional, al tiempo que ordena se dispare
contra manifestantes en las calles y avenidas de Caracas mientras sigue
vendiendo su petróleo a EEUU e invirtiendo fondos venezolanos en los
megabancos globales, se equivoca y mucho. Les está haciendo el juego de
manera fenomenal a los Dueños del Poder Global.
Tristemente, el corpulento presidente venezolano mostrando su
visualmente ridícula constitucioncita bolivariana no atina a ver ni a
comprender lo que está ocurriendo delante de sus propias narices.
Ucrania
También aquí vemos a un país políticamente inestable e inmaduro al
que – al igual que a decenas de otros países víctima – el mundialismo le
ha impuesto la “democracia” tras la caída y fractura de la ex-Unión
Soviética.
Una falsa y viciada “democracia” que no es más que un mecanismo
formal para reunir y contar votos a favor de determinados “candidatos”
(todos funcionales al poder global) algunos de los cuales siempre “ganan
las elecciones”.
Lo que quizás recién hoy van comprendiendo los ucranianos es que el
imperio de una tal “democracia” siempre queda en manos de “partidos
políticos” y sus operadores (los sistemáticamente corruptos“políticos”),
siempre adictos al dinero, dinero y más dinero.
Así, las benditas “elecciones” siempre las ganan quienes tienen el
apoyo, favor, bendición y sustento del dinero: dinero de las empresas,
dinero los megabancos, dinero de anunciantes y especuladores locales y
foráneos; dinero de multibillonarios y de “los poderosos ricos y
famosos”; incluso dinero de narcotraficantes, agentes foráneos,
operadores corruptos y criminales; en fin, de todo un amplio abanico de
“gerentes del dinero”.
Superar la tragedia que hoy vive el pueblo ucraniano requiere primero
empezar a despertar al hecho de que el mamarracho político que le han
impuesto nada tiene que ver con una auténtica Democracia (así, con
mayúscula).
En el mejor – perdón, ¡en el peor! – de los
casos, lo que hoy sufre Ucrania es el tener la mejor “democracia” que
el dinero puede comprar… Que no es ninguna democracia en absoluto,
pues el dinero NO es democrático…
Este fenómeno hoy lo comprobamos en país, tras país, tras país; y los resultados están a la vista…
La violencia Ucraniana también pasa por esta falsa fractura
ideológica entre quienes creen que esa Nación debe integrarse al
capitalismo parasitario y autoritario con el que pretende seducirla la
Unión Europea, por un lado; y quienes aún añoran el antiguo régimen
marxista con su “socialismo para todos” (versión vernácula del modelo
marxista de “inclusión”), por el otro lado.
Parecieran no habercomprendido aún que por encima de todo el macaneo
ideológico vacuo, fofo y estúpido de los ruidosos politiqueros
vernáculos, reinan siempre los más callados intereses geopolíticos
concretos, duros y tremendo de Estados Unidos y sus Aliados en la OTAN
por un lado, y los de la nueva Rusia de Putin con su renovada
aristocracia eslava que pretende reconstruir el poder de la Gran Rusia,
por el otro.
A medida que los pueblos van adquiriendo una visión histórica de
largo plazo – dos siglos, al menos – entonces irán comprendiendo que
Capitalismo “democrático” y Socialismo “democrático” no son más que dos
caras de una misma moneda en el bolsillo de los Dueños del Poder Global.
Argentina
Con sus propios matices, variantes, desaciertos y estupideces,
también Argentina hoy corre enormes peligros semejantes a los que hoy
hunden a Venezuela y Ucrania.
Gracias a 30 años de “democracia” precedidos por 7 años de usurpación
cívico-militar, hoy nuestro país yace postrado, debilitado, ciego y a
punto de transitar un proceso final de disolución nacional.
El no-gobierno de la cleptocracia kirchnerista no es
más que el repugnante pozo ciego que hoy corona esta “Tragedia 7+30”– 7
años de usurpación militar + 30 años de usurpación “democrática” en
esta Argentina Derrotada.
Desde aquellos generales traidores del 76, pasando por 10 presidentes
cobardes de la “democracia”, hasta desembocar en el actual régimen
descerebrado regenteado por una madame de burdel con veleidades de
reina.
¡Pobre Argentina! Ha sido derrotada en todos los frentes y ámbitos,
cayendo a niveles inauditos de inflación, pobreza, violencia urbana,
desculturización, narcotráfico, narco-producción, narco-adicción,
miseria, indefensión territorial, vaciamiento, corrupción y robo
desfachatado dirigido desde la Casa Rosada, carencias populares de todo
tipo, falta de salud, agresiones a los trabajadores, desprecio por los
jubilados, falta de vivienda, trenes asesinos, pérdida de soberanía
energética, ideologización e idiotización de nuestras universidades,
abandono social, multimedios mentirosos y cuasi-pornográficos,
destrucción de nuestras escuelas, cobardía dirigencial; en síntesis:
estupidez,perversión y traición desde los máximos niveles del poder
público y privado.
Más allá de que el ciudadano argentino se identifique con políticos de la “derecha liberal” – Menem, Cavallo, Macri, Massa, De Narváez, Scioli, Duhalde, Capitanich, Rodriguez Saa, – o de la “izquierda” socialdemócrata masónica – Alfonsín, Stolbizer, Kirchner, Binner – o incluso criminosa-marxista
– Kiciloff, La Cámpora, Madres, Abuelas, Shoklender, Zannini – la
Realidad se impone y es única y terrible: todos estos políticos y
gobernantes ideologizados han sido, a sabiendas o no, absolutamente
funcionales a los intereses de los Dueños del Poder Global en sus
objetivos largoplacistas de destruir el Estado Nacional Soberano
Argentino.
Operando como una suerte de Caballo de Troya, esta “dirigencia”
vernácula ha impedido que la Nación Argentina cumpla su mandato
histórico de transformarse en el eje continental en torno al cual se
debe erigir la Gran Patria Sud Americana, que ya dejó de ser un mero
“sueño deseable” y anhelo del corazón de todo Argentino bien nacido,
para transformarse en una Necesidad Imperiosa ante la cataclísmica
amenaza que el venidero Gobierno Mundial de derecho representa para
todas las naciones soberanas. Gobierno Mundial que los Dueños del Poder
Global con su gigantesco poderío usurario, mediático y militar pronto
impondrán sobre todos los pueblos del continente.
Mientras todo esto ocurre, vemos a un conjunto de payasos como el
“jefe de gabinete-presidente” Capitanich y la descerebrada “reina”
Cristina – que no gobierna porque jamás tuvo la más remota idea de cómo
se hace eso – siguen arrastrándonos hacia un incierto abismo con sus
marchas, contramarchas, medidas y contra-medidas descabelladas,
trastabillazos, porrazos y errores políticos garrafales, todo salpicado
de autoritarismo, mentiras y corrupción; y siempre al son de una
pandilla decadente de delincuentes aplaudidores oficiales como Boudou,
Fernández, los mili-tontos de La Cámpora y otro payasos viles de
diversa y dudosa jerarquía.
Miremos bien lo que hoy ocurre en las calles de Venezuela: gente
gritando a favor de uno u otro bando; trabajadores bien intencionados
que defienden a un presidente al que creen heredero de una “revolución
bolivariana” que jamás fue; profesionales y estudiantes que creen que un
Leopoldo López o un Capriles Radonski los liberará de las garras del
marxismo autoritario cuando en realidad los entregarán a las garras de
un sionismo usurero pro-norteamericano aún peor.
Siempre lo mismo: manifestantes contra la policía: pedradas,
golpizas, disparos, gases, muertos y heridos; los pobres moliendo a
golpes a otros pobres…
Mientras todo esto ocurre en las calles de Caracas, Kiev, Cairo,
Damasco, Bagdad, Gaza, Trípoli, Atenas, Madrid, Buenos Aires, Rio de
Janeiro, Córdoba, Santiago y Bangkok, allá arriba en las alfombradas
salas de directorio y en los centros de poder global en los pisos altos
de los rascacielos de todo el mundo, los gerenciadores privados y
públicos del poder global miran hacia abajo fumando sus puros y
disfrutando de sus whiskey, riéndose de todos nosotros al ver cuán
rápido avanzan sus planes de dominio global…
Fuente: Adrian Salbuchi / Proyecto Segunda República (PSR)



0 comentarios:
Speak up your mind
Tell us what you're thinking... !